Tu rutina previa al entrenamiento establece el tono para toda tu sesión de entrenamiento. El combustible adecuado te da más energía, mejor concentración y un mejor rendimiento. Aquí te mostramos cómo crear la comida o el plan de suplementos pre-entrenamiento ideal.
1. Priorizar carbohidratos
Los carbohidratos son la fuente de combustible preferida de tu cuerpo para entrenar. Consumir carbohidratos de digestión lenta 1-2 horas antes de tu sesión proporciona energía constante y ayuda a prevenir la fatiga.
Excelentes opciones incluyen avena, arroz, pan integral, fruta o batatas.
2. Añadir proteína magra
La proteína antes del entrenamiento prepara tus músculos para la recuperación. Proporciona aminoácidos que ayudan a reducir la degradación muscular y mejorar la reconstrucción después del entrenamiento.
3. Incluir un suplemento pre-entrenamiento de calidad (si usas uno)
Muchos atletas eligen fórmulas pre-entrenamiento para la concentración, la energía y la resistencia. Busque mezclas que sean transparentes, equilibradas y diseñadas para el rendimiento, no para la sobrecarga.
4. Mantente hidratado
Incluso la deshidratación leve afecta la fuerza, la velocidad y la concentración. Beba agua durante todo el día y considere los electrolitos si su sesión será larga o intensa.
5. Mantén la calma
Una comida pre-entrenamiento no debería hacerte sentir pesado. Apunta a algo simple, energizante y fácil de digerir. Tu objetivo es alimentar tu cuerpo, no frenarlo.
Reflexiones finales
Marcar tu nutrición pre-entrenamiento te ayuda a entrenar más duro, recuperarte más rápido y mantener la consistencia. Comienza con estos fundamentos y ajústalos según lo que te haga sentir más fuerte.